La desigualdad de ingresos es un problema muy difícil en todo el mundo. Muchas personas se ven obligadas a trabajar por salarios bajos y deben agotar casi todo su sueldos solo para poner comida en la mesa y un techo sobre sus cabezas.
Otros tienen emergencias que los han descarrilado financieramente. Estas personas simplemente no tienen la capacidad de construir una red de seguridad y son las más afectadas en este momento, sin que sea su culpa.