Evitar por completo los sesgos cognitivos puede ser difícil, ya que son patrones automáticos de pensamiento arraigados en nuestra psicología.
El primer paso para reducir el sesgo cognitivo es ser consciente de su existencia.
Esto te permitirá reconocerlos cuando ocurran.
Reflexiona sobre tus propias creencias, suposiciones y prejuicios. Cuestiona tus propias ideas y considera diferentes…
